Que las estudiantes normalistas adquieran fundamentos teóricos
acerca de las técnicas de observación y la entrevista, posteriormente diseñar
instrumentos que les permitan llevar a cabo estas técnicas y al mismo tiempo
recabar, analizar e interpretar información, con el fin de examinar la práctica
educativa.
Competencia
Utiliza medios tecnológicos y las fuentes de información disponibles
para mantenerse actualizado respecto a las diversas áreas disciplinarias y
campos formativos que intervienen en su trabajo docente.
Nombre de la docente
Karla Guadalupe Carreón Martínez
Alumnas
Cecilia Luna Laris
Lucia Téllez Martínez
Diana Laura Martínez Esquivel
Las dimensiones de la práctica docente se dividen en:
personal, institucional, interpersonal, social, didáctica, valoral entre otras.
En las cuales se mencionan sus características, la importancia que tienen y
como el docente puede llevarlas a la práctica.
La dimensión intencional
En un aula, la diferencia entre los
propósitos intencionales y los propósitos operativos es de especial
importancia. Un profesor o un distrito escolar pueden respaldar un tipo de
resultado, pero en la práctica se enfatiza otro. Lo que sucede en la práctica
puede estar muy lejos de lo que la guía curricular prescribe, o de lo que los
profesores afirman que es un propósito de éxito.
La dimensión estructural
Dreeben, Apple y otros han analizado de qué
manera las formas organizativas de las escuelas, como se divide la jornada
escolar y como se asignan los bloques temporales a los temas, influyen sobre lo
que los estudiantes aprenden.
La estructura de una organización tiene
rasgos persistentes. Debido a las estructuras, las personas actúan dentro de la
influencia de muchos aspectos de sus vidas, cuya importancia puede ser
profunda.
La dimensión curricular
Es otra área muy importante que el experto en
educación puede tener en consideración. Uno de los aspectos más importantes del
conocimiento se centra en la calidad de los contenidos del currículo, y en los
objetivos y las actividades que se emplean para ocupar a los estudiantes en
ello. Para hacer juicios sobre la significativo del contenido, se debe
conocer el contenido que se está enseñando y las alternativas a este dentro del
área.
Las decisiones sobre el currículo enseñan a
los estudiantes cosas muy importantes junto con el contenido. Por ejemplo, los
estudiantes aprenden, más rápido de lo que los adultos creen, que para ellos es
importante aprender. El currículo se convierte tanto en un método para
desarrollar modos de pensamiento, como es una estructura simbólica que define
una jerarquía de valores para la juventud.
Dimensión pedagógica
Esta
dimensión ha recibido el más alto grado de atención. Señala que hay dos puntos sobre
la enseñanza, para el conocimiento
educativo: Primero, trata de que todos los currículos están mediatizados por el
profesor Y la manera sustancial con lo que se está ensenando y aprendiendo. La segunda
trata de la enseñanza es que el mismo currículo se enseña de diferentes maneras
por diferentes profesores.
La manera en que los estudiantes experimentan
el currículo está relacionada con la manera como se enseña. La distinción entre
currículo y enseñanza es artificial es artificial es decir, nada puede ensenar
nada a alguien. Nadie puede enseñar algo a nadie. Los estudiantes aprenden en
el aula está limitado por lo que los profesores pretenden enseñar o lo que
contiene el currículo.
La dimensión evaluativa
Son las maneras en que las prácticas de
evaluación, especialmente las incorporadas a los exámenes, influyen en la
opinión de los estudiantes.
Los exámenes se han utilizado profusamente en
las escuelas norteamericana, es un esfuerzo por obtener una información de
confianza y valida sobre la productividad escolar. Desde cierta perspectiva,
examinar a los estudiantes para determinar se éxito académico parece ser una
manera razonable de identificar el logro de los estudiantes y la efectividad
escolar.
La evaluación está relacionada con la realización
de los juicios de valor sobre la calidad de algún objeto. El tono de voz, la
expresión facial y los mensajes de apoyo y entusiasmo son parte de la cultura
del aula. Estos también son hechos apropiados para la valoración de los
expertos en educación.
Una práctica humana, en ella la persona del
maestro como individuo es una referencia fundamental. Un sujeto con ciertas
cualidades, características y dificultades que le son propias; un ser no
acabado, con ideales, motivos, proyectos y circunstancias de vida personal. En
este nivel se asientan las decisiones fundamentales del maestro como individuo,
las cuales vinculan de manera necesaria su quehacer profesional.
Invitamos al maestro a reconocerse como ser
histórico capaz de analizar su presente y de construir su futuro, a recuperar
la forma en que se enlazan su historia personal y su trayectoria profesional.
La práctica docente se desarrolla en el seno
de una organización. El quehacer del maestro es también una tarea
colectivamente construida. Es el organismo vivo que explica el hecho de que la
escuela no sea solamente la suma de individuos y acciones aisladas.
Costumbres y tradiciones, estilos de
relación, ceremonias y ritos; modelos de gestión directiva que establecen
determinadas pautas de organización en la escuela y que influyen, entre otros,
en la manera en que cada maestro trabaja en su salón de clases y en los
criterios de trabajo predominantes.
La función del maestro como profesional que
trabaja en una institución está establecida en las relaciones entre las
personas que participan en el proceso educativo: alumnos, maestros, directores,
madres y padres de familia.
Las relaciones interpersonales que ocurren
dentro de la escuela son siempre complejas, se construyen sobre la base de las
diferencias individuales en un marco institucional.
La dimensión interpersonal, sin embargo, no
es importante solamente como resultado. El esfuerzo diario de cada maestro y
proviene del hecho de que no trabaja solo, sino en un espacio colectivo que le
pone continuamente en la necesidad de ponerse de acuerdo con otros.
La dimensión social de la práctica docente
intenta recuperar un conjunto de relaciones que se refieren a la forma en que
cada docente percibe y expresa su tarea como agente educativo cuyos
destinatarios son diversos sectores sociales. Procura analizar la forma en que
parece configurarse una demanda social determinada para el quehacer docente.
La dimensión didáctica hace referencia al
papel el maestro como agente que atreves de los procesos de enseñanza, orienta,
dirige, facilita y guía la interacción de los alumnos con el saber colectivo
culturalmente organizado.
Cada maestro tiene la oportunidad de analizar
la forma en que se acerca al conocimiento para recrearlo frente a sus alumnos.
Dimensión valoral
El proceso educativo nunca es neutral,
siempre está orientado hacia la consecución de ciertos valores, que manifiesten
distintos niveles en la práctica docente.
La práctica docente de cada maestro da cuenta
de sus valores personales a través de sus preferencias consientes e
inconscientes, de sus actitudes, de sus juicios de valor, todos los cuales
definen una orientación acorde a su actitud cotidiana. Los maestros deben hacer un análisis de sus
valores, esencialmente atreves de sus actos, ya que estos manifiestan los
valores con mucha más fuerza que las palabras.









